La muralla de Vitoria ilumina Venecia

Una serie de pequeñas lámparas incrustadas en el suelo -a imagen y semejanza de pequeñas velas- van señalando el camino del visitante que se adentra en los recovecos de lo que hace diez siglos fuera la muralla medieval de Vitoria. A medida que se avanza, nuevas luces muestran detalles como el pozo al pie del muro fortificado o el arroyo que en su día transcurrió por allí, mientras otra iluminación a base de proyectores empotrados recrea la apariencia de antorchas que alumbran, como si del siglo XI se tratara, todos los detalles de las piedras que conforman el paseo de ronda.

Tecnología punta para recrear el medievo. . La restauración arquitectónica de la muralla vitoriana ha sido ensalzada con lo más prestigiosos reconocimientos europeos, pero dentro de esta tarea de recuperar el patrimonio de la ciudad ha jugado un papel destacado uno de los elementos que a más de uno habrá pasado desapercibido. Se trata del apartado de iluminación el cual, en el nuevo tramo, el inaugurado en las traseras del palacio Villa Suso, ha sido obra de la firma Ibáñez Arana. El resultado desde que se estrenara en marzo no se ha hecho esperar y hace pocos más de dos meses fueron invitados a acudir a la 54 edición de la Bienal de Venecia.

El más fastuoso escaparate del arte contemporáneo que desde primeros de este mes hasta el 27 de noviembre muestra en la ciudad italiana las creaciones más destacadas dentro del cine, el teatro, la arquitectura y, cómo no, el propio arte. Y dentro de ella, uno de los apartados destacados corresponde al de ‘ILLUMinatios’, un juego de palabras entre ‘luz’ y ‘naciones’. domain tech info . Es en este contexto donde la empresa alavesa presentará su particular obra y, por ende, la muralla de la ciudad.

Bajo consumo
Lo hará entre los días 1 y 3 de julio ya que será entonces cuando el responsable de la firma, Andrés Ibáñez, viaje a Venecia para explicar su proyecto, al que han denominado ‘Una historia de amor y de luz’. «Nos parece algo entrañable, contamos cosas que sucedieron bajo nuestros pies, hay un halo de intriga y misterio, con un lenguaje poético y romántico», avanza el propio Ibáñez, artífice de la iluminacion de la catedral Santa María, la iglesia de San Vicente, el Artium, el museo de Bellas Artes, el centro cívico El Pilar o el restaurante La Casa del Patrón, entre otros.

«Allí habrá trabajos de categoría tremenda, pero quiero mostrar el proyecto como parte de nuestro patrimonio», sostiene. El secreto de su éxito está basado en dos formatos de iluminación diferentes. Uno estático, donde «a partir de una hora se encienden las lámparas», y otro dinámico, en el que es la guía la que, «pulsando unos paneles, va desvelando distintas escenas, el visitante no lo puede apreciar hasta que no se descubre», detalla Ibáñez, quien defiende el uso de la tecnología para, a través de la iluminación, «mostrar una idea, que las personas puedan interpretar la luz y lo que ésta manifiesta».

Es el caso del espacio conocido como ‘el rincón del silencio’, donde unos pequeños postes grabados con frases de Mario Benedetti sobre la memoria y el olvido ponen el broche final al recorrido del segundo tramo amurallado y a los que, puntualmente, una tenue luz devuelve a la vida. «El monumento es el protagonista y las luminarias son los actores secundarios, cuando éstas tienen más relevancia que el objeto alumbrado, algo falla», sostiene el experto, quien destaca también el uso de lámparas de bajo consumo, en su mayoría ‘leds’ por motivos de sostenibilidad. «Y para demostrar que no se necesita inundar de luz un espacio para percibir los matices y detalles».

Beatriz Corral. El Correo Ed. Álava, 27 de junio de 2011.

Una respuesta a “La muralla de Vitoria ilumina Venecia”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.